





Los temores más comunes en los niños suelen ser: el miedo a ser separados de sus padres, el temor a bañarse, el miedo a los perros o a ver al médico. Si tu bebé presenta algunos de estos miedos, no te preocupes. Con paciencia lograrás que estos temores vayan desapareciendo.
Trata de no molestarte intentando un cambio repentino. Es difícil que logres alejar sus miedos al primer intento; más bien, los avances serán progresivos. No es recomendable exhibir los temores de un niño. Intenta demostrar interés por esos miedos y respeta los sentimientos de tu bebé. Al mismo tiempo, demuéstrale que está fuera de peligro brindándole confianza.
Si tu bebé llora o se asusta cada vez que tienes que salir prueba explicándole adónde vas, qué vas a hacer y cuándo vas a volver. Prueba con algunas salidas cortas para que tu hijo compruebe que siempre vuelves.
Si en cambio le tiene miedo a un perro prueba llevándolo tú misma a que conozca uno y compruebe, en tu compañía, que no son peligrosos pero que merecen respeto.
Si el miedo de tu hijo es a la bañera tal vez debas bañarlo por un tiempo en la bañera del cambiador o en una piscina pequeña. Mientras tanto puedes ir averiguando las razones de sus miedos colocando una alfombrita de goma antideslizante para evitar que se golpee, cubriendo las canillas y duchas explicándole que no causan daño, y colocando el nivel del agua en la bañera poco profundo. Sería bueno que todo el tiempo trataras de explicarle que no hay peligro, sosteniendo siempre a tu hijo al entrar y salir del agua.
En caso de que le tenga miedo al doctor trata siempre de acompañar y apoyar a tu hijo mientras el doctor lo revisa o le aplica inyecciones, esto lo tranquilizará. Prueba a jugar al doctor en casa para que le tome confianza.
Viviana Soula, Médica de Familia, Mat. Nac. 87666
Tu bebé parece crecer incluso mientras lo estás mirando. No sólo su peso de recién nacido se duplicará en aproximadamente cinco meses; su habilidad para interactuar con su alrededor se desarrolla igual de rápido. Efectivamente, los bebés que están creciendo parecen estar alcanzando a sus padres y al resto del mundo que los rodea con todos sus sentidos.
Vista
A los cuatro meses tu bebé puede enfocar bien sus ojos en objetos en cualquier lugar del cuarto. Sin embargo, la mayoría de los bebés prefieren mirar cosas que no estén a más de un metro de distancia. Rostros, con sus expresiones continuamente cambiantes, son todavía la vista más interesante para tu bebé, pero ahora comienza a seguir atentamente con sus ojos todos los objetos que se le cruzan. Debido a que los bebés tienen una preferencia desde que nacen hacia los colores fuertes, tal vez quieras agregar algunos colores vivos del arco iris a los pasteles con los que la mayoría de nosotros asociamos el cuarto de un bebé.

Oído
Escuchar también se está convirtiendo en algo muy importante para tu bebé, que disfruta del sonido de tu voz mientras hablas, cantas o tarareas. A los cuatro meses tu bebé ya sabe si es alguno de sus papás el que habla o alguien más. Notarás que tu bebé puede parar de succionar para escuchar un nuevo sonido y puede girar a mirarte al escuchar tus pasos que se acercan. A los cuatro meses disfrutará el sonido del soplido del viento o hasta el tic-tac del reloj y probablemente le encantará una caja de música sujeta al lado de su cuna.

Tacto


Si bien todos los padres se emocionan al escuchar las primeras palabritas de su bebé (lo que es completamente entendible), los psicólogos afirman que las palabras no son la única señal de desarrollo en el lenguaje.
Aquí hay cuatro señales de que tu bebé puede comenzar a hablar en cualquier momento:
1-Entendiendo lo que tú dices
Una señal muy importante de que tu bebé está aprendiendo a hablar es que él o ella entienden cada vez más lo que tú le dices. Palabras como mamá, papá, bebé, pan, nene y oso son probablemente comprendidas ahora, o lo serán pronto. A esta altura, tu bebé también puede ser que entienda el nombre de familiares o mascotas.
2-Diciendo chau con la mano
Por primera vez tu bebé puede llegar a seguir una instrucción como "Di adiós con la mano", "Alcánzame el osito", "No hagas eso" o "Dame un beso". Esto demuestra que tu bebé no sólo ha aprendido a separar las palabras y entender su significado, sino que también puede entender toda una idea expresada en palabras. Esto es un logro muy importante en el desarrollo de la lengua y es una buena señal de que tu bebé estará hablando antes de lo que esperas.
3-Balbuceando
Tu bebé también puede comenzar con lo que los psicólogos llaman conversaciones "jerga" o "pseudo". Tu bebé balbuceará como si estuviera hablando en oraciones, imitando un modelo de discurso, las expresiones faciales y el tono de la voz de un adulto. Esta conversación balbuceada es otro signo seguro de que tu bebé se está preparando para hablar. Mantén con tu bebé conversaciones diarias, repitiendo el nombre de los objetos más familiares y describiendo lo que estás haciendo. El mayor evento en la vida del bebé y en la de sus papis por igual está por suceder: ¡Las primeras palabritas de tu bebé!