1. ¿Como aparto los juguetes de mis hijos?
El sistema de Apartados cuenta con las siguientes características:
2. ¿Cual es el tiempo de garantía? Si tengo un reclamo por un producto que no funciona que hago?
Estimado cliente queremos recordarle algunos puntos importantes que pueden facilitar los trámites en nuestras tiendas.
Cambios y devoluciones se harán en las 48 horas posteriores a la compra siempre y cuando el producto y el empaque estén en perfecto estado, y se presente la factura de compra.
No se aceptan devoluciones de apartados.
Todos los artículos salen revisados de las tiendas, ante algún reclamo serán valorados en el taller de servicio para analizar las causas del reclamo. Ver política de garantía.
Para cualquier trámite es requisito indispensable la presentación de la factura.
Cuando necesite ayuda recurra a la Administradora de la Tienda o llame al 800 (584-83-83) juguete.
4. ¿Si compré un artículo pero necesito cambiarlo por otro como debo proceder?
La infancia, el juego y el juguete guardan entre sí una estrecha relación, y en el desarrollo histórico-social del hombre tienen una misma ontogénesis, de ahí que sea imposible separar unos de otros.
En un principio, cuando la horda primitiva subsistía de la recolección de los que eventualmente encontraban los hombres en su deambular nómada, los niños participaban, desde que les era posible tener una marcha independiente, en la tarea común de la subsistencia, por lo que la infancia, entendida como tal, no existía. Aún cuando progresivamente el hombre va asentándose y abandona su vida trashumante, y surge la agricultura como forma de vida que obliga al ser humano a aposentarse en lugares definidos, los niños también tenían que incorporarse al proceso productivo, y para ello se les daban instrumentos apropiadas para su tamaño para que cooperaran, en la medida de sus posibilidades físicas, al trabajo en correspondencia con sus destrezas motoras, no constituían aún juguetes, sino herramientas de trabajo a escala reducida: el cuchillo cortaba, la azada hendía, la masa golpeaba, por lo que solamente eran reproducciones a menor escala del instrumento real.
En la medida que se da el desarrollo del hombre, la actividad laboral comienza a volverse más compleja, a la vez que se empiezan a dar excedentes de la producción que permiten tener un mejor nivel de vida, sin la necesidad perentoria de la subsistencia diaria. Esto va a tener una repercusión muy importante en el desarrollo de la especie humana, que puede entonces dedicar tiempo a actividades que ya no están directamente ligadas al proceso productivo, y la atención a cuestiones que antes le eran prácticamente imposible de dedicar un tiempo, ya va a constituir paulatinamente un proceso de socialización netamente relacionado con su desarrollo psíquico cada vez más avanzado. ¿Y qué pasaba entonces con los niños? Les era imposible participar directamente en la labor productiva por su progresiva complejidad, el hombre crea objetos que, aunque reflejan el instrumento de la vida real, no son ya una réplica más pequeña de aquel, sino un nuevo tipo de cosa que ya no sirve para hace la acción verdadera sino para "practicarla", y que habrían de realizar en la vida adulta. Surge el juguete, que no es más que una reproducción del instrumento, en el que está impresa su función más no su estructura verdadera, reflejando de manera más o menos aproximada su diseño y objetivo.
Esto va a plantear decididamente la necesidad, en el desarrollo del individuo, de una etapa preparatoria, en el cual los niños se encuentren y ejerciten para su vida futura, surge la infancia como período de dicha preparación.
A su vez, en ese lapso los niños, utilizando los juguetes especialmente creados para ellos, van a reflejar en su entretenimiento con los mismos, las acciones y roles que han de desempeñar como adultos, aparece el juego como vía y medio de hacer, al nivel de sus posibilidades físicas, motoras y psíquica, una reproducción de la vida real.
De esta manera, la infancia, el juego y el juguete surgen al unísono en el devenir evolutivo del hombre, y van a caracterizar la primera fase de preparación para la acción productiva que los niños han de tener cuando alcancen la edad adulta.

El desarrollo del niño a través del juego
Se dice que para conseguir campeones hay que trabajar desde edades muy tempranas y de hecho esto se puede aplicar incluso a antes del nacimiento del niño. A parte del condicionante genético heredado, es de suma importancia que la madre lleve una vida sana.
El niño nada en el líquido amniótico y de hecho un niño de veinticuatro horas puede nadar, pasado este tiempo el niño comienza a experimentar el miedo por lo que se hunde perdiendo su capacidad natatoria. Por lo tanto la natación es el ejercicio potencial primero del niño.
A los seis meses: El niño es capaz de mantenerse sentado y posteriormente podrá levantarse, este es un ejercicio que tonifica las estructuras musculares. Con un año y gracias al proceso de crecimiento de la masa encefálica y de la mielinización de sus fibras nerviosas adquiere tres nuevas actividades, andar, hablar y masticar.
A los dos años: aparece el juego espontáneo. El cual, cuando se produce en el marco familiar suele ser individual, pero no deja de ser vital. El niño juega con lo que tiene a su alcance y donde esté. Pese a la espontaneidad de estos juegos pueden tener una finalidad dirigida para favorecer el desarrollo de la inteligencia y de la adaptación. En este año se perfecciona el hablar y andar.
A los tres años: se produce una importante actividad física la cual se debe dejar interrumpir de forma voluntaria. El niño tiende a repetir lo aprendido hasta conseguir su dominio. Más tarde y tras incorporar el nuevo aprendizaje al sistema psicomotor, lo emplea en nuevas combinaciones más complejas.

Beneficios del juego:

Salud mental es:
Es algo que todos queremos para nosotros mismos, conozcamos su nombre o no. Cuando hablamos de felicidad, paz mental, gozo o satisfacción, usualmente estamos hablando de salud mental.
La salud mental está relacionada con la vida diaria de cada persona. Significa la forma de relacionarse – con sus familias, con sus compañeros, en sus comunidades, en la escuela, en el trabajo, en los juegos. Está relacionada con la forma en que cada persona armoniza sus deseos, ambiciones, habilidades, ideales, sentimientos y conciencia, con el fin de satisfacer las demandas de la vida. Tiene que ver con:
1. cómo te sientes contigo mismo
2. Cómo te sientes con otras personas
3. Cómo satisfaces las demandas de la vida
No existe una línea definida que divida la salud mental de la falta de ella, ya que hay diferentes grados de salud mental. Ninguna característica por sí misma puede ser tomada como evidencia de buena salud mental, ni la falta de una como evidencia de enfermedad mental; y nadie tiene rasgo de buena salud mental todo el tiempo.
Una forma de describir salud mental es describir personas mentalmente saludables. El solo conocer lo que salud mental es, no significa que puede ser mentalmente saludable, pero el saberlo puede ayudare a comprenderla.

- Resuelven sus problemas conforme se van presentando.
- Aceptan responsabilidades.
- Adaptan su ambiente tanto como es posible; se ajustan a él siempre que es necesario.
- Hacen planes por adelantado y no temen al futuro.
- Aceptan gustosos nuevas experiencias e ideas.
- Hacen uso de sus talentos.
- Se ponen a sí mismos metas reales.
- Son capaces de tomar sus propias decisiones.
- Se sienten satisfechos en poner su máximo esfuerzo en lo que hacen.
Por:
Ministerio de Salud
Departamento de Salud Mental
1. Estímese a sí mismo(a).
Lo importante son sus sentimientos para con usted mismo(a). Nadie puede ser querido o aprobado por todo el mundo y por todo lo que hace.
2. Acepte las cosas que no puede cambiar.
Si algo le resulta incómodo haga algo por cambiar; pero acepte que es imposible que todo sea como a usted le gustaría que fuera.
3. Acepte a los otros como son.
Pero no se niegue el derecho de poner límites y de no aceptar algunos comportamientos, vea las diferencias como una oportunidad de aprender.
4. Acéptese con sus limitaciones y con sus fortalezas.
Sea su propio juez; pero relaciónese con el mundo y con los demás usando sus cualidades más positivas.
5. Responsabilícese por sus sentimientos y por su comportamiento.
Acepte que su manera de ver las cosas es la causa de su felicidad o de su infelicidad. No atribuya a otros sus malestares, ni la causa de lo que usted hace o deja de hacer.
6. Confié en sus propias capacidades.
Para enfrentar las circunstancias difíciles, válgase por usted mismo(a), utilice todos sus recursos, incluyendo apoyo de otros(as).
7. Enfrente las dificultades haciendo algo.
Busque soluciones, si el problema sigue igual o empeora intente otras alternativas. A veces, hacer lo opuesto a lo que ha hecho, funciona.
Analice los costos y beneficios de cada decisión que intente tomar.
La preocupación es una emoción, no una solución.
8. Deje atrás lo que le afecto fuertemente alguna vez.
No tiene por qué afectarlo ahora. Lo que pasó no tiene posibilidad de cambio, no lo use como excusa para justificar su comportamiento actual.
Viva aquí y ahora.
Trabaje por lo que quiere obtener hoy, no por lo que quiso haber tenido.
9. Vea en su trabajo una oportunidad de disfrutar y de desarrollar sus cualidades.
Una oportunidad de poder brindar a otros(as) lo que usted puede dar.
10. Controle sus emociones.
Ejercite su autocontrol. Utilice su inteligencia. Infórmese para poder decidir.
Acepte sus emociones, no permita que ellas controlen su vida.
El niño y el juego
¨El niño juega porque es niño y en el se forma el hombre del mañana¨.
El juego es para el niño su vida y su trabajo. Es el instrumento por medio del cual se desarrolla física, mental y emocionalmente.
Por qué juegan los niños?
Por placer: les gusta hacerlo, gozan con las experiencias físicas y emocionales del juego.
Para expresar todo lo que lo mueve consciente o inconscientemente, sentimientos positivos como negativos, expresan los más profundo y oculto de su alma.
Para adquirir confianza en sí mismos, desarrollar su personalidad, comprender el mundo que les rodea.
Para establecer contactos sociales: adquieren hábitos sociales, transmiten ideas, son capaces de crear reglas, normas y respetarlas. A través del juego el niño hace amigos y se da cuenta de que sus compañeros tienen cualidades semejantes a las de él, al igual que poseen otras diferentes.
Para comunicarse con la gente: comúnmente utiliza la comunicación no verbal, mediante juegos como: ¨la sortija¨, en donde ponerle a otro niño en la mano podría significar ¨me resultas simpático¨.
Para desarrollar su creatividad, su imaginación. En el juego el niño representa situaciones de la vida real, adopta diversos papeles: imita a sus papás, familiares, maestros, vecinos y personifica a los animales o cosas.
Para favorecer su desarrollo físico y liberar energía: corriendo, trepando, saltando, cantando...
En el juego el niño aprende:
- A jugar
- A comunicarse con otros niños
- A defenderse
- A respetar
- A ser creativo
- A sentirse confiado y seguro
- A ser ganador y perdedor
Lo importante es el juego no el juguete. Este no debe ser caro ni complicado. Las cajitas vacías, los envases de plástico pequeño, los tuquitos de madera, la plasticina son los mejores juguetes que el niño puede tener porque le ayudarán a desarrollar su imaginación y su creatividad.
Permítale jugar con tierra, piedras, conchas, agua, etc., esto le ayudará a tener un mejor contacto con el mundo que le rodea.
Recuerde:
Los niños necesitan saber y sentir que son amados, ¿por qué no se lo demuestra? Juegue con ellos al escondido, a hacer tortillitas, baile y cante con ellos, ría, hágales sentir su cariño.
El niño que juega será un adulto seguro de sí mismo y capaz de amar.
